Parque Sur escribió su nombre en la historia

FEF

Un gran partido jugaron Parque Sur y María Auxiliadora en una cancha donde ya no entraba más nadie.

No era un partido más del Torneo Apertura el que debían jugar, en el sur uruguayense, Parque Sur y María Auxiliadora. Los tres puntos en juego significaban llegar al tan ansiado primer título de los dirigidos por Martín Pinilla y significaban alcanzar la punta para los de los hermanos Brisolesi.

Por eso es que en la cancha de Parque Sur y en las tribunas naturales de El Faro estaban a reventar con dos o tres filas pegados al alambrado con más de la mitad de la cancha para los locales y un pequeño «codito» pegado a la calle Cochabamba que hizo que los hinchas del «Rojo» debieran amontonarse para alentar a los suyos.

Y pese a que estábamos ante una final; con sus armas Azules y Rojos jugaron un muy buen partido que comenzó ganando la visita con gol anotado por Lautaro Musico a los 12′ por un penal que sancionó Caraballo.

Pero reaccionó Parque Sur y, con la pelota parada a su favor, emparejó las cosas; primero por parte de Martín Lind y cuando se iba el período a través de uno de sus líderes, Jorge «Ieie» López para darle tranquilidad a los hinchas que, a 45 minutos del final, estaban ganando la final.

Pero aún había mucho que jugar y sufrir; porque María no se iba a entregar fácilmente y a través de la jerarquía de los hermanos Delfino (Santiago y Ayrton) fue haciéndose fuerte en el arco de enfrente. A poco de iniciado el complemento la visita se lo pierde en forma increíble. Muchos aún se preguntan por qué no terminó en gol esa jugada.

Después de eso el local pudo emparejar el trámite pero, el partido tenía aún muchas emociones por delante. A los 27′ se fue expulsado, por doble amarilla, Lautaro Quitet y si bien la visita se queda con 10 por la lesión de Carlos Ferreyra ya estaba embarcado en conseguir el empate. Y para Parque, si no se sufre no vale. Penal de Ale Asín contra Santiago Delfino que el mismo delantero se encarga de convertir para el 2 a 2.

Estalla la tribuna visitante y el silencio gana al local; en pocos minutos habían recibido dos mazazos que hasta hacían peligrar el título porque María seguí avanzando y con Santiago Delfino, arrancando casi de la mitad de la cancha y, a pura gambeta, se les iban hasta «las barbas» de Asín.

Pero Martín Pinilla tenía un as en el banco de suplentes y Jonathan Besserer, que había ingresado a los 43′ y habiendo tocado muy pocas pelotas, paró una en el borde del área grande para meter un terrible derechazo que se coló junto al palo zurdo de Santiago Lazza. El goleador salió gritando y a sus compañeros y la gente le costó reaccionar porque pareció que la pelota se había ido junto al palo.

Después fue tiempo de aguantar los minutos que restaban para desatar la locura; que los hinchas ingresen al campo de juego para festejar con los jugadores hasta dar una vuelta olímpica multitudinaria festejando este primer gran logro del sureño. Hubo abrazos interminables, la familia sureña está de fiesta y vale la pena brindar por ello.

Fuente y Fotografía: www.deportedigital.com.ar